Crónica de un club de lectura con Ángeles S. Portero

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“Cada uno tenemos nuestras propias ajenidades”

 

Conocí el libro de Ángeles Sánchez Portero, gracias al escritor Karlos Kum. En cuanto leí las primeras líneas percibí una voz diferente. Todo está escrito ya, todos los temas han sido tratados, por ello lo importante es cómo se cuenta la historia. En “Habitaciones con monstruos” aparece la muerte, la soledad, la locura, la memoria, el tiempo, todo ello envuelto en una especie de niebla que consigue tocar al autor con una inocencia afilada.

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El libro comprende diecisiete relatos. Cuando termino de leer, juego con mi memoria y recuerdo de forma inmediata, ocho:

  • Lo que saben en el hotel Miramar
  • Viajes al microscopio
  • Migraciones de bolsillo
  • Animales de interior
  • La soledad de las fronteras
  • Donde las despedidas
  • Crónicas de la mujer pájaro
  • Vidas imaginarias, sin compromiso

 

Comienzo el club deteniéndome en el título del libro. ¿De qué monstruos hablamos? Yo he sentido que son historias sobre aquello a lo que no prestamos atención pero que sabemos que está ahí, ese lado de la vida del que somos conscientes pero del que no queremos hacernos cargo.

Vemos el brazo diciendo adiós pero no nos detenemos en la cicatriz que deja el gesto, en el peso que tienen las despedidas, todos escuchamos la voz que nos indica la parada del autobús pero nadie se detiene a imaginar quién hay tras esa voz, podemos ver a dos ancianas encantadoras en el hotel Miramar pero no queremos indagar en qué oculta su memoria inventada. Nos damos cuenta de que en “Vidas imaginarias”, dos mujeres miran para otro lado evitando la realidad y sin embargo sonreímos al leer:

“mamá se frotó el párpado varias veces, hasta que logró deshacerse de la muerte, que se le había metido en el ojo como una mota cualquiera”

 

Mis monstruos son como esas pelusas que hay debajo de la cama, sé que están ahí pero no las miro para no verlas cada día, y si viene alguien de visita, las empujo con el pie hacia dentro, para que nadie las descubra.

En el libro me encuentro una mezcla de pasado y futuro. El presente es líquido y se derrama con facilidad entre las manos de los personajes: 

“ …y dejan sus miradas suspendidas en algún lugar del pasado. El pasado que suele estar al otro lado del ventanal, en dirección opuesta a la corriente de la vida. Por eso, al mirarlo, se marean”

“Vuestro futuro podría haber sido un paquete que recoger más tarde”

“Y mientras, en el envés del recuerdo, en esa tierra donde habitan los objetos perdidos y los rostros olvidados, donde los papeles extraviados con números de teléfono y las citas a las que no se acudió, hay un hombre que espera”

“El pasado es un grifo que gotea”

 

Lo que perdemos , lo que no está, lo que quedará cuando nos hayamos ido, lo que esperamos que ocurra y no sucede, las despedidas, lo que nos separa… Encuentro entre las páginas grietas, huecos, vacíos, silencios que sin embargo, Ángeles consigue escribir con palabras atadas con una costura sin técnica, aplicando el juego; único modo posible de crear sin etiquetas.

 

Imagino a alguno de los personajes que por fin mira hacia atrás, hacia todo aquello a lo que da la espalda para ver un brazo seco que mantuvo hasta el agotamiento la postura de los adioses, un edificio que busca inquilinos por derribo, un hombre azul cuyo piano seguirá sonando aun cuando él haya muerto,  un autobús lleno de gente que no para. Incluso verá una vida que le gustaría devolver pero de la que no tiene resguardo y “sin resguardo, nadie puede cambiar la vida”

 

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Hay libros que cierro y dejo reposar por un tiempo. “Habitaciones con Monstruos” me va a acompañar en algunos laboratorios de escritura, quizá en alguna etapa junto a la ventanilla del tren. "Habitaciones con Monstruos" invita además de a leer, a escribir, y a cambiar de gafas, porque la costumbre nubla la vista y oculta los detalles importantes.

Gracias a todos los que hacéis el club posible, a todos los que vinisteis alguna vez y a todos los que vendréis en el futuro. Como si el tiempo existiera…

“ajenos a todo lo que no ha sido”

 

Próximas citas:

16 de mayo – Javier Morales – El día que dejé de comer animales

13 de junio - José Ovejero – Mundo Extraño

11 de julio - Patricia Esteban Erlés - Las madres negras

 

  • Fotografías realizadas por Pedro Ignacio Tofiño