Crónica de un club de lectura con Paco Gómez (Los Modlin)

publicado en: Blog, Crónicas | 0
 

 

 

Foto realizada por M. Jesús G. Garcés
Foto realizada por M. Jesús G. Garcés

 

La mañana del 24 de noviembre ha sido muy fría. Bajo la Gran Vía sin prestar atención a su nuevo look, con el deseo de refugiarme de ese aire con nieve que hace llorar a mis pestañas. En nuestro rincón, en la biblioteca del Hotel Iberostar Las Letras Gran Vía, está todo preciosamente colocado. Algunos lectores han sido atacados por un virus y se perderán esta bella mañana de letras, fotografía y magia.

 

Hace unos meses sonó el despertador a las 6, como cada mañana, y antes de desayunar decidí que el libro de noviembre sería "Los Modlin" y Paco Gómez dijo sí, porque sin Paco, no hay Modlin, quede claro.

Empecé a leer en el sofá japonés, en el metro, en la cama. Fue una lectura veloz aunque sin prisa y muy pronto quise que esta familia rara a mí también me enviase señales. Quise encontrar alguna información para presumir en el club, quise que Margaret a mí también me contase algo pero nuestro autor ha estado muchos años con Los Modlin y yo… solamente una semana.

No fue posible. Quizá debería haberme inventado algo, una primicia de esas que abren los ojos de par en par. 

 

Tenemos dos historias enormes: La vida de Los Modlin y el proceso creativo de Paco Gómez enlazando foto a foto, hasta recrear los capítulos de toda una vida. 

A través del libro podemos también hablar sobre el arte, la guerra, la relación entre padres e hijos, las frustraciones, las supersticiones.

 

Resulta raro hablar de personajes cuando nos referimos a personas. Mi “personaje” favorito ha sido Nelson, formado para ser el mejor actor, joven que huye a España para evitar la guerra. Me gusta la distancia que toma con sus padres mientras no los pierde de vista y cuida de ellos desde lejos. Interpreto su obsesión por el trabajo y su casi rechazo al arte como ese giro que a veces damos los hijos para ser lo opuesto a unos padres que no admiramos.  Me impacta su belleza y su voz.

 

La tendencia actual en la literatura a no separar de forma radical unos géneros de otros, a inventar autobiografías noveladas, crónicas de ficción… me gusta. Me gusta aún más que comencemos a aceptar que la línea que separa ficción de realidad es cada vez más delgada.

 

El libro que nos reúne es un libro bello, cuidadosamente editado, auto-publicado y financiado a través de una campaña de crowdfunding. No es un libro que encaje en las estanterías señalizadas con una etiqueta.

 

Veo en el libro referencias a fechas, calendarios, números, el número tres. Veo rituales, una realidad diferente a la del resto, una forma de vida surrealista y una familia que no cambió y que se acomodó sin darse cuenta en una España algo rancia, en una dictadura, en la religión. Una familia  que se apasionaba por igual por Henry Miller que por Franco, que no soportaba la ausencia de color ni la monotonía y que siempre, siempre,  creyó en su talento.

Creo que estarán contentos allá donde estén escuchando cuánto se habla de ellos: “que hablen de uno aunque sea bien”

 

Si hubiesen vivido esta época serían unos auténticos “influencers”, envidiaríamos sus miles de “likes” y nos engancharíamos a mirar por esa "ventana" para ver cómo Margaret transformaba sus fotos en cuadros. 

Margaret, la pintora del Apocalipsis y Elmer, marcado por la guerra, eterno actor secundario, no aprendieron a  imaginarse separados.

 

El final del libro me entristece. Me detengo en la imagen de todos esos cuadros llenos de polvo, almacenados sin que podamos disfrutarlos. Ellos querían otro final. Tenían preparadas dos esculturas en las que depositar sus cenizas, pero el destino, o lo que sea, se llevó antes a Nelson y terminaron lanzados de forma apresurada al Lago de la Casa Campo, como terminaron lanzadas sus pertenencias a un contenedor de basura. 

Una vez muertos, el fracaso les seguía persiguiendo.

Pez 3

 

Hoy “fracaso” es una bella palabra.

 

Me ha encantado charlar con Paco, me encantaría charlar más. Me ha gustado que a pesar de tantos virus pululando por el otoño, nuestra sala ha brillado con lectoras apasionadas, con nuestro fotógrafo favorito  (Pedro Ignacio) y con nuestra amiga María Jesús que se encarga de que todo esté en su sitio y de que nos sintamos en casa.

 

46768386_761628090836451_6421864242332303360_o

 

Gracias por venir. 

 

Nuestras próximas citas serán:

12 de enero con Ana Rossetti en torno al libro "Alevosías" 

9 de febrero con María Tena charlando sobre su libro "Nada que no sepas" 

Reservad a través de nuestro correo info@uncuartopropio.com o escribiendo un WhatsApp a Cristina (696-369-375)