Recomendaciones de junio

Los palimpsestos

  • Autor/a: Aleksandra Lun 
  • Editorial: Minúscula
Un inmigrante de Europa del Este está ingresado en un hospital psiquiátrico belga y sometido a una terapia de reinserción lingüística para curar su dolencia: no escribir en su lengua materna. A lo largo de la terapia irá conociendo a otros enfermos, todos ellos aquejados del mismo síndrome: el mal del escritor extranjero. ¿Por qué un escritor cambia de idioma? ¿Hubiera escrito también en su lengua materna? ¿Limita, crear en un idioma aprendido? ¿Qué relación tiene un escritor con su lengua adoptiva? ¿Qué pasaría si la olvidara? Con humor, estas y otras preguntas se plantean –pero no se responden– en esta brillante y aguda sátira.
   
 

Llego a este libro por otro libro.

Uno de los títulos que se acomoda en mi biblioteca personal, en el rincón de los favoritos, es “Claus y Lucas”. Mi adorada Agota Kristof me enganchó desde la primera página. Después viajé por su autobiografía: “La analfabeta”, y descubrí que quizá esas frases directas que se me clavaron, fueron motivadas por escribir en una lengua que no era la suya.

Otra librera nombra “Los Palimpsestos” en una conversación en la que expongo mi reflexión sobre cómo escribir en un idioma que adoptas, que te adopta.

Leo a Alejandra Lun en un viaje en tren y quedo fascinada con su humor. Me cuesta mucho sonreír con un libro pero aquí encuentro todos los ingredientes que necesitaba.

¿El argumento? Un inmigrante, Czeslaw Przesnicki, ingresado en un hospital psiquiátrico por escribir en una lengua que no es la materna. Otros enfermos con la misma enfermedad “el mal del escritor extranjero” ,se les aplica la terapia bartlebiana, para la reinserción lingüística.

Caigo en sus redes.

A lo largo de la lectura me encuentro con autores a los que adoro: Agota Kristof, Isak Dinesen, Cioran, Nabokov, Ionesco, Beckett, Conrad…

Wampir es el título de la novela de Przesnicki, trata sobre “ un vampiro que trabajaba en una estación de esquí. Una tarde se queda encerrado en un teleférico averiado colgando en los Alpes suizos, el rescate dura varios días y el vampiro pasa el tiempo leyendo un libro que alguien se dejó en la cabina. Cuando lo rescatan, desesperado clava los colmillos al socorrista convertido en un lector vampiro”

La novela pasa desapercibida ante el público, aunque la trama no tiene desperdicio.

Ahora escribe sobre un Kaskader que de día salta al vacío en películas de acción y de noche escribe una novela en un observatorio astronómico.

Añadimos los sueños que introducen cada capítulo, una dosis más de humor.

 

Czeslaw Przesnicki sueña con :

  • Un hombre que lleva un vestido blanco, bajaba las escaleras de un avión y besaba todo tipo de pavimentos aeroportuarios.
  • Rex, un policía diferente
  • La cantante Danuta Lato
  • Hitler
  • Bruno Schulz

 

Pequeño gran libro, perfecto para añadir en la maleta de este verano.